El pueblo en silencio. El reloj marcaba las 2:00. Subimos todos al cerro para ver mejor el cielo. Un cielo estrellado, sin luna, perfecto. Tumbados en la carretera mirando al firmamento. Sentimientos a flor de piel. Amigos de toda la vida. Pidiendo algún que otro deseo al ver una estrella fugaz.
Alguien pone música. Emergen emociones: melancolía, nostalgia, felicidad, tristeza. Surgen recuerdos: alguien cercano que nos dejó hace poco, el primer beso, todos teníamos a alguien a quien echar de menos.
Y saltaron lágrimas, fue inevitable. Sonaba 'Ler her go' de Passengers. Nunca una canción definía mejor cómo me sentía. "Déjala ir", pero no podía. Pide un deseo (me decían). No se va a cumplir, es imposible (respondí).
Cinco años después de aquella noche todavía se me ponen los pelos de punta al escuchar los primeros acordes de la canción. Y es que hace cinco años se fue una de las personas más importantes de mi vida, y quizá no lo sabía con certeza, pero entendí lo que supondría. No teníamos la misma sangre, no éramos familia, pero era mi segunda mamá.
Todavía me duele pensar que no está aquí, que no me está viendo crecer, que se está perdiendo muchos años de vida, de pura vida. Y es que ella misma era esa VIDA. Una persona llena de luz que se fue sin que me pudiera despedir de ella. Ilusa de mi cuando días antes no le di dos besos ni un abrazo pensando que la volvería a ver. Tenía esperanza, y ahora veo lo incrédula que fui.
No queríamos que el cáncer acabara con ella. Ni tampoco ella. Luchó durante cuatro años, pero no fue suficiente. Se fue el 7 de agosto de 2013 una de las mujeres más buena, alegre, simpática, y cariñosa del mundo;dejándonos a todos aquí, echándola de menos, recordándola, queriéndola.
"You see her when you fall asleep, but never to touch and never to keep" (la vez cuando te quedas dormido, pero nunca la acaricias ni se queda).
No hay comentarios:
Publicar un comentario