Cómo no iba a estar Jorge García en este blog si él es un claro sinónimo de 'fútbol'. Y es que además de ser un gran amigo y una excelente persona, es, si cabe más aún, mejor jugador, un auténtico mago con el balón.
Jorge, de 24 años, inició su andadura en el fútbol en la Unión Deportiva Santa Marta, donde creció como futbolista y como persona, llegando en 2016 al Salmantino CF, una oportunidad que no dejó escapar, porque aún jugando en la categoría de regional, el equipo jugaba en el estadio Helmántico. ¿Habrá algún niño de Salamanca que no haya soñado alguna vez con jugar allí? Él desde luego no dudó y en las temporadas 2016-17 y 2017-18 ascendió en ambas con el equipo hasta llegar a Sengunda B. Por desgracia esta temporada no juega en el primer equipo, pero podemos seguir disfrutando de su magia en el filial del Salamanca CF UDS.
Allá van las palabras de Mágico García:
Pregunta. ¿Qué crees que aporta Jorge García al equipo?
Respuesta. Yo creo que la gente lo que ve es que juego fácil, pierdo pocas bolas, tengo llegada de gol... Y es eso se fija la gente, se mueve rápido el balón, y eso es lo que le gusta.
P. ¿Cómo ves la situación actual del primer equipo?
R. Pues la verdad es que está un poco turbia, pero bueno, yo creo que hay que mantener la calma. Son jugadores nuevos que se tienen que unificar, son prácticamente todos nuevos y se tiene que pedir calma. La gente está pidiendo refuerzos y yo creo que llegarán, aunque eso ya no es cosa mia, y yo creo que el Helmántico tiene un peso especial para los jugadores.
P. La gente echa de menos a los jugadores del año pasado. ¿Crees que podían ser los fichajes venideros o que no van a ser conocidos?
R. Yo creo lo último, que los que vengan van a ser nuevos, gente que no ha pasado por aquí. Porque si tu en julio no has contado con esos jugadores, no creo que ahora que las cosas van mal no creo que vuelvas a tirar de aquellos jugadores que sí te han dado la gloria... Estaría bonito, fuimos un grupo bonito y cuando jugaba, lo disfrutaba.
P. ¿Qué sentiste el día que prescindieron de ti siendo uno de los favoritos de la afición?
R. Todo llegó con la destitución de María Hdez, y mis estadísticas eran muy buenas. Pero con la llegada del nuevo entrador, Ramón Calderé, pues no contaba conmigo. Tuvimos una reunión y claramente me dijo que era el quinto mediocentro y entonces no salía factible seguir allí. Hubo un par de semanas que me sentí realmente mal, porque yo estaba muy contento con el grupo, con el juego... No lo llegaba a entender del todo.
P. ¿Crees que esa decisión marcó un antes y un después en tu carrera?¿Lo ves como un paso atrás?
R. Yo creo que sí. En aquel entonces estaba en una dinámica buena, todo me salía, y con el tema de la lesión y la llegada de Calderé, que un entrenador cuente contigo o no, marca el estado anímico de un jugador.
P. Si fuera posible tu convocatoria con el primer equipo, ¿crees que podrías dar frescura al medio campo?
R. Hombre. yo si me dicen mañana mismo que juegue... encima en el Helmántico, que es una alfombra... Yo creo que el que no juegue bien ahí al fútbol es que hay cosas que van mal.
P. ¿Qué le dirías a la afición? A ver si van a animar también a Las Pistas...
R. Que se animen a venir, nos gusta el apoyo también, todo lo que sume es bienvenido.
domingo, 28 de octubre de 2018
domingo, 21 de octubre de 2018
Noche de estrellas
El pueblo en silencio. El reloj marcaba las 2:00. Subimos todos al cerro para ver mejor el cielo. Un cielo estrellado, sin luna, perfecto. Tumbados en la carretera mirando al firmamento. Sentimientos a flor de piel. Amigos de toda la vida. Pidiendo algún que otro deseo al ver una estrella fugaz.
Alguien pone música. Emergen emociones: melancolía, nostalgia, felicidad, tristeza. Surgen recuerdos: alguien cercano que nos dejó hace poco, el primer beso, todos teníamos a alguien a quien echar de menos.
Y saltaron lágrimas, fue inevitable. Sonaba 'Ler her go' de Passengers. Nunca una canción definía mejor cómo me sentía. "Déjala ir", pero no podía. Pide un deseo (me decían). No se va a cumplir, es imposible (respondí).
Cinco años después de aquella noche todavía se me ponen los pelos de punta al escuchar los primeros acordes de la canción. Y es que hace cinco años se fue una de las personas más importantes de mi vida, y quizá no lo sabía con certeza, pero entendí lo que supondría. No teníamos la misma sangre, no éramos familia, pero era mi segunda mamá.
Todavía me duele pensar que no está aquí, que no me está viendo crecer, que se está perdiendo muchos años de vida, de pura vida. Y es que ella misma era esa VIDA. Una persona llena de luz que se fue sin que me pudiera despedir de ella. Ilusa de mi cuando días antes no le di dos besos ni un abrazo pensando que la volvería a ver. Tenía esperanza, y ahora veo lo incrédula que fui.
No queríamos que el cáncer acabara con ella. Ni tampoco ella. Luchó durante cuatro años, pero no fue suficiente. Se fue el 7 de agosto de 2013 una de las mujeres más buena, alegre, simpática, y cariñosa del mundo;dejándonos a todos aquí, echándola de menos, recordándola, queriéndola.
"You see her when you fall asleep, but never to touch and never to keep" (la vez cuando te quedas dormido, pero nunca la acaricias ni se queda).
Alguien pone música. Emergen emociones: melancolía, nostalgia, felicidad, tristeza. Surgen recuerdos: alguien cercano que nos dejó hace poco, el primer beso, todos teníamos a alguien a quien echar de menos.
Y saltaron lágrimas, fue inevitable. Sonaba 'Ler her go' de Passengers. Nunca una canción definía mejor cómo me sentía. "Déjala ir", pero no podía. Pide un deseo (me decían). No se va a cumplir, es imposible (respondí).
Cinco años después de aquella noche todavía se me ponen los pelos de punta al escuchar los primeros acordes de la canción. Y es que hace cinco años se fue una de las personas más importantes de mi vida, y quizá no lo sabía con certeza, pero entendí lo que supondría. No teníamos la misma sangre, no éramos familia, pero era mi segunda mamá.
Todavía me duele pensar que no está aquí, que no me está viendo crecer, que se está perdiendo muchos años de vida, de pura vida. Y es que ella misma era esa VIDA. Una persona llena de luz que se fue sin que me pudiera despedir de ella. Ilusa de mi cuando días antes no le di dos besos ni un abrazo pensando que la volvería a ver. Tenía esperanza, y ahora veo lo incrédula que fui.
No queríamos que el cáncer acabara con ella. Ni tampoco ella. Luchó durante cuatro años, pero no fue suficiente. Se fue el 7 de agosto de 2013 una de las mujeres más buena, alegre, simpática, y cariñosa del mundo;dejándonos a todos aquí, echándola de menos, recordándola, queriéndola.
"You see her when you fall asleep, but never to touch and never to keep" (la vez cuando te quedas dormido, pero nunca la acaricias ni se queda).
domingo, 14 de octubre de 2018
Primer día de radio
La gente piensa que diciéndote que te calmes, que tranquila... De verdad te dan paz. Pero no, al contrario.
Ese día no estaba ni nerviosa, quizá un poco por saber cómo sería el estudio y conocer a mis nuevos compañeros. Eso sí, todo el mundo me hablaba y me decía lo mismo: "lo vas a hacer muy bien, tranquila". Yo estaba relajada, pero cuanto más me lo decían más nerviosa me ponía.
¿Qué podía salir mal? Que me quedara en blanco, que dijera alguna palabrota, que dijera 'eeeeh', que no entendiese la pregunta, que no me cayeran bien mis compañeros, que no me sintiera cómoda,...
El camino al estudio se me hizo eterno, aunque mi padre me lo hizo más ameno recordando todas las jugadas y acciones más destacadas del partido.
(Por si no lo había dicho: tenía que ir a comentar el partido del Salamanca UDS)
El estómago un poco revuelto por la emoción, pero mereció la pena. Sentada en el taburete, con los cascos puestos y el micrófono delante. On air. Mi momento, me tenía que presentar, iba a ser la voz femenina de un programa prácticamente seguido por hombres. Tenía que dejar el listón alto, aunque al ser el primer día me temblaba la voz. Qué bien hablaban mis compañeros, Ricardo llevaba el timón y ni se trababa, tenía la sensación de que iba a aprender mucho con ellos. Quizá en ese momento sólo me calmaba ver a Ricardo hacer dibujos en la hoja que presentaba la estructura del programa. Flechas remarcadas, círculos al rededor de un número apuntado en la hoja. Me daba la palabra, y en cada intervención me sentía más a gusto. Se acabó el programa. Me encantó. Quería volver día sí, día también.
Sólo espero que ese cosquilleo previo al programa nunca se me vaya. Es mágico.
Ese día no estaba ni nerviosa, quizá un poco por saber cómo sería el estudio y conocer a mis nuevos compañeros. Eso sí, todo el mundo me hablaba y me decía lo mismo: "lo vas a hacer muy bien, tranquila". Yo estaba relajada, pero cuanto más me lo decían más nerviosa me ponía.
¿Qué podía salir mal? Que me quedara en blanco, que dijera alguna palabrota, que dijera 'eeeeh', que no entendiese la pregunta, que no me cayeran bien mis compañeros, que no me sintiera cómoda,...
El camino al estudio se me hizo eterno, aunque mi padre me lo hizo más ameno recordando todas las jugadas y acciones más destacadas del partido.
(Por si no lo había dicho: tenía que ir a comentar el partido del Salamanca UDS)
El estómago un poco revuelto por la emoción, pero mereció la pena. Sentada en el taburete, con los cascos puestos y el micrófono delante. On air. Mi momento, me tenía que presentar, iba a ser la voz femenina de un programa prácticamente seguido por hombres. Tenía que dejar el listón alto, aunque al ser el primer día me temblaba la voz. Qué bien hablaban mis compañeros, Ricardo llevaba el timón y ni se trababa, tenía la sensación de que iba a aprender mucho con ellos. Quizá en ese momento sólo me calmaba ver a Ricardo hacer dibujos en la hoja que presentaba la estructura del programa. Flechas remarcadas, círculos al rededor de un número apuntado en la hoja. Me daba la palabra, y en cada intervención me sentía más a gusto. Se acabó el programa. Me encantó. Quería volver día sí, día también.
Sólo espero que ese cosquilleo previo al programa nunca se me vaya. Es mágico.
domingo, 7 de octubre de 2018
Presentación
Bienvenidos a este blog.
Además de ser un trabajo para clase, quiero aprovechar para escribir de distintos modos, ser más versátil y no solo escribir en primera persona, que es lo más cómodo (hablar desde la experiencia personal).
Lo primero: me quiero presentar. Me llamo Elena, tengo 18 años, acabo de empezar la carrera y quiero ser periodista deportiva. A primera vista parece que lo digo muy segura de mí misma, pero he tenido alguna que otra crisis con este asunto. Veréis, si no digo que soy del Salamanca reviento, y es que el fútbol ocupa en mi vida un 70% (el 30% restante lo dejo para los estudios), y muchas veces he pensado en si voy a ser capaz de tener un punto de vista objetivo. Sé que voy a tener que esforzarme mucho en ese aspecto, pero bueno, todo es aprender y trabajar.
Estoy muy contenta por estar en la facultad de comunicación cuando en abril no sabía ni a qué quería dedicarme. Hice el bachillerato de artes, y es que mi vida siempre ha estado enfocada a este mundillo. Desde pequeña me encanta dibujar, y a medida que iba creciendo me interesaba más saber las diferentes técnicas y cómo ponerlas en práctica. Pero sorpresa, llegó segundo de bachillerato y no me veía estudiando Bellas Artes... Toda una idea de futuro se esfumó en apenas dos semanas. Por aquel entonces yo ya estaba muy metida en el ambiente del Salamanca, me encantaba comentar los partidos con mi padre y mis amigos, de vez en cuando colaboraba para algún medio para hacer una crítica del partido pero sin embargo yo no pensaba para nada en la posibilidad de hacer periodismo. Un día hablando con un amigo me dijo que él no sabía si meterse en Física o estudiar Publicidad, y me pregunté "¿publicidad? Aquí en Salamanca hay de eso?" y fue entonces cuando entré en la página web de la UPSA y me informé de todas las posibilidades. En ese momento fue cuando leí "periodismo", hice click y ahí estaba: periodismo deportivo en tercero de carrera. ¡Pero cómo no me había hablado nadie antes de esto!
Lo tenía bien claro, ya solo quedaba decírselo a mis padres, cosa que no fue muy fácil cuando supuestamente estaba hecho el que yo estudiara Bellas Artes. Mi padre se lo tomó bastante bien, pero cómo no... su niña y el fútbol unidos de por vida... Sin embargo, mi madre ya no se lo tomó tan bien, le descuadré todos los planes, aunque al final entendió que realmente lo que me encanta son los deportes.
Espero que os guste este trocito de mi. Y ahora, me voy a presionar algunas teclas.
Además de ser un trabajo para clase, quiero aprovechar para escribir de distintos modos, ser más versátil y no solo escribir en primera persona, que es lo más cómodo (hablar desde la experiencia personal).
Lo primero: me quiero presentar. Me llamo Elena, tengo 18 años, acabo de empezar la carrera y quiero ser periodista deportiva. A primera vista parece que lo digo muy segura de mí misma, pero he tenido alguna que otra crisis con este asunto. Veréis, si no digo que soy del Salamanca reviento, y es que el fútbol ocupa en mi vida un 70% (el 30% restante lo dejo para los estudios), y muchas veces he pensado en si voy a ser capaz de tener un punto de vista objetivo. Sé que voy a tener que esforzarme mucho en ese aspecto, pero bueno, todo es aprender y trabajar.
Estoy muy contenta por estar en la facultad de comunicación cuando en abril no sabía ni a qué quería dedicarme. Hice el bachillerato de artes, y es que mi vida siempre ha estado enfocada a este mundillo. Desde pequeña me encanta dibujar, y a medida que iba creciendo me interesaba más saber las diferentes técnicas y cómo ponerlas en práctica. Pero sorpresa, llegó segundo de bachillerato y no me veía estudiando Bellas Artes... Toda una idea de futuro se esfumó en apenas dos semanas. Por aquel entonces yo ya estaba muy metida en el ambiente del Salamanca, me encantaba comentar los partidos con mi padre y mis amigos, de vez en cuando colaboraba para algún medio para hacer una crítica del partido pero sin embargo yo no pensaba para nada en la posibilidad de hacer periodismo. Un día hablando con un amigo me dijo que él no sabía si meterse en Física o estudiar Publicidad, y me pregunté "¿publicidad? Aquí en Salamanca hay de eso?" y fue entonces cuando entré en la página web de la UPSA y me informé de todas las posibilidades. En ese momento fue cuando leí "periodismo", hice click y ahí estaba: periodismo deportivo en tercero de carrera. ¡Pero cómo no me había hablado nadie antes de esto!
Lo tenía bien claro, ya solo quedaba decírselo a mis padres, cosa que no fue muy fácil cuando supuestamente estaba hecho el que yo estudiara Bellas Artes. Mi padre se lo tomó bastante bien, pero cómo no... su niña y el fútbol unidos de por vida... Sin embargo, mi madre ya no se lo tomó tan bien, le descuadré todos los planes, aunque al final entendió que realmente lo que me encanta son los deportes.
Espero que os guste este trocito de mi. Y ahora, me voy a presionar algunas teclas.
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